3 de diciembre de 2019

Edwin Oswaldo Flores Lazo. San Miguel, El Salvador.
En las siguientes líneas se aborda una reflexión sobre lo importante que es desarrollar una educación emocional desde la escuela y cuáles deben ser los aspectos abordados, cual ha sido el papel hasta ahora y la necesidad imperativa de introducir las emociones en el currículo escolar.

"Enojarse es fácil, pero enojarse en la magnitud adecuada, con la persona adecuada, en el momento adecuado eso es cosa de sabios" Aristóteles (384 a.C. - 322 a.C.), filósofo griego

La educación enfocada en el conocimiento ha sido históricamente la prioridad de los sistemas educativos, últimamente esa tendencia está cambiando, no obstante, las materias relacionadas con la creatividad, artes y ciencias siempre siguen estando de relleno en los programas después de las áreas básicas como ha sido de esperarse en el enfoque tradicional.

Este año Pixar entrego una joya de Película llamada Inside Out, que en español fue traducida como Intensamente, enfocada en Rilex una niña de 11 años que se muda de Minnesota a San Francisco provocando a partir de ello un desequilibrio emocional en la protagonista y la trama nos mantiene pegados a la pantalla viendo como maneja las diferentes emociones en su cabeza a través de una introspección maravillosa que nos ofrece el productor, mostrando el manejo de emociones con el que todos deben lidiar no sólo los niños.

La frase de Aristóteles con la que se abre estas líneas, hacen referencia precisamente al tema de manejo de emociones, ya que ningún ser humano está exento de lidiar con emociones, desde que nos levantamos se lidia con emociones de tristeza, alegría, enojo, disgusto y miedo, solo por mencionar un par de las emociones básicas. Del éxito o fracaso en aprender a lidiar con estas emociones depende el resultado de nuestro día de trabajo, escuela y hogar, y porque no decirlo, de la gestión adecuada de las mismas dependerá el éxito en nuestra vida.

Comunidad de Educadores: Un espacio para visibilizar el pensamiento de los docentes

La Red Iberoamericana de Docentes (41.400 miembros) quiere aprovechar la gran visibilidad que tiene sus blogs, tanto en la Red como en abierto, y va a iniciar una etapa en la que se van proponiendo temas de interés para la profesión docente que se actualizarán cada dos meses y que serán revisados por nuestro Comité Académico con el compromiso de hacer un retorno de todo lo recibido. Los docentes que a lo largo de 2020 publiquen un mínimo de 5 artículos recibirán un certificado acreditativo. El registro en esta acción es libre y gratuito y las entregas se harán a través de una plataforma Moodle para tener un control y las herramientas de evaluación adecuadas. Todos lo interesados puede registrarse desde hoy hasta el 31 de diciembre de 2019. Los datos que se solicitan son los necesarios para emitir, en caso de haberlo logrado, los certificados. Registro en: https://forms.gle/ssatywJomDsff2T27

Y en 2020 haremos entre todos el Año Iberoamericano de la Cultura Científica

Las emociones están intrínsecamente arraigadas a nosotros y son el pilar de nuestras relaciones, es por eso que al margen de nuestra profesión, religión, orientación u ocupación el manejo asertivo de las emociones nos garantizará en mayor o menor medida calidad y eficiencia en nuestra vida personal.

Por lo tanto, introducir el aprendizaje social y emocional debe ser imperativo en nuestro sistema escolar. Nos estamos enfocando en una formación para el mercado laboral, pero no se puede perder la integralidad del ser humano desde lo cognitivo, social, psicológico y emocional.

El enfoque ha sido desarrollar conocimientos en diferentes campos de estudio y nos hemos olvidado de enseñar a los niños y niñas a lidiar con las emociones, no hay clases que fomenten directamente estas cosas, por desconocimiento al no saber cómo hacerlo, porque nadie nos enseñó como teníamos que hacerlo nosotros mismos. No se nos enseñó habilidades que son imprescindibles para vivir como aprender a manejar las emociones, construir y mantener buenas relaciones humanas, la toma de decisiones responsable y el tema de empatía.

El enfoque de prevención de violencia llamado resiliencia pasa por este fenómeno también, es preciso enseñar a nuestros niños, niñas y adolescentes a gestionar sus emociones desde su infancia. Se dice que la mayoría de los alumnos súper dotados fracasan en la vida, y es que, las habilidades cognitivas o un CI Superior al término medio no es suficiente garantía de éxito en la vida, sino aprendes a manejar las emociones sin duda se tendrá muchas dificultades para sobresalir en los ambientes académicos o profesionales.

Para que una persona tenga garantía de éxito en su vida es preciso que aprenda a desarrollar habilidades sociales y manejo de emociones. Hace muchos años tenía que hacer horas sociales en un penal y compartía con algunos reos el tema de habilidades sociales y mientras desarrollaba los talleres grupales sobre habilidades sociales con estas personas, pensaba que muchos de ellos habían terminado recluidos en un recinto penitenciario por no manejar adecuadamente una emoción, por no haber controlado una cólera, por no gestionado un impulso y pues ahí estaba el resultado.

Aprender a manejar emociones y desarrollo de habilidades sociales está asociado inevitablemente a la reducción de los comportamientos antisociales, a la disminución de consumo de sustancias, mejora la autoimagen del individuo, mejora el rendimiento académico, la salud mental y por supuesto los comportamientos prosociales.

En algunos países se está proponiendo una ley de educación emocional y en otros cada día cobra más fuerza. Fomentar la educación emocional es una necesidad actual en nuestros contextos educativos y particularmente en el hogar sobre la autoconciencia, empatía, autocontrol, a automotivación y por supuesto las habilidades sociales en general, sólo así daremos una educación integral de la que tanto presumimos desde nuestros recintos educativos. Que las ciencias son importantes, si lo son, pero no hay que olvidar que el ser humano no sólo piensa para existir, también siente, y ese sentir no sólo va a la escuela con nosotros, también va a la familia, al trabajo y a la calle, es decir, no solo es preciso aprender a sacar la hipotenusa que la use un par de ocasiones en mi historia, también es importante aprender a lidiar con mis emociones con las que tengo que lidiar a diario.