30 de junio de 2020

Arturo García Cole, Ciudad de México.
A lo largo de los años me he enfrentado a situaciones muy diversas, desde indisciplina hasta problemas de salud con mis alumnos. Al tener varios grupos se da uno cuenta que lo que se realiza con uno no es lo mismo para los otros grupos, es por eso que surge la pregunta de ¿Por dónde y cómo hacerle para cambiar la forma de impartir clases y enganchar a mis alumnos en el estudio de la física?

A menudo las personas aprenden bien lo que desean aprender. Por otro lado, los estudiantes pueden lograr buenas calificaciones en cursos aburridos o en materias en las que les representan poco interés, el aprendizaje significativo es poco probable cuando los estudiantes están desmotivados, y esta se considera como algo interno. En Instituciones de Educación, de diferentes niveles educativos tanto privadas como públicas, en estaciones de radio (programas de superación personal) revistas especializadas, medios de comunicación masiva, entre otras, se pregona que si queremos que algo cambie, la “solución”, es que primero uno es el que debe de cambiar y eso es lo que tenemos que hacer como Docentes.

Como se ha comentado, durante las sesiones con los alumnos, hay una infinidad de estrategias y estilos de enseñar, sean Europeos, Americanos, Asiáticos, en fin toda una gama de posibilidades para que nuestros alumnos no se nos aburran. Por lo que en un principio la forma en que empecé a dar mis clases fue la manera tradicional donde el maestro es el centro del universo, problemas y preguntas abstractas que solo podían resolverse en el pizarrón y lo que sucediera en el mundo del alumno no debería de interferir, pero al interactuar con las diferentes instituciones educativas (UAM-IZT, FAC. CIENCIAS, TEC. DE MONTERREY, PREPAS DEL GDF, CCH Naucalpan, actualmente CCH Sur) aprende uno a visualizar la problemática y que quien realmente es el centro de atención es el alumno.

Así que fui cambiando mi estilo de enseñar, empecé a utilizar problemas sacados de la vida real, ya que es donde el alumno se enfrenta continuamente como; el pesero, el tráfico, las discos, los centros de diversión (billares, boliche, cine, etc.) utilizándolas como metáforas. También he participado en cursos sobre el Aprendizaje Basado en Problemas, el cual es un poco complicado de llevar a cabo, puesto que debe uno de tener muy claro el objetivo que se pretende lograr, pero más el uso del lenguaje claro y preciso hacia los alumnos, saber llevar los problemas para enganchar a los alumnos y que estos se apropien de los problemas para que se vean motivados a estudiar por su cuenta.

Ahora para dar respuesta a esta incógnita, la “forma” es la de tener una estrategia propia, una en la que las TIC estén involucradas aunque suene muy complicado, pero cuando uno se apropia de una buena estrategia y la lleva a sus grupos ésta puede tener toda la intención de que el alumno pueda poner atención y participar. Realizar presentaciones en Power Point, Prezi o en cualquier otro procesador de texto, donde se expliquen los conceptos, se den ejemplos cotidianos, reales, se resuelvan ejercicios y se tenga una sección de pequeños videos, como una donde se presenten problemas de la vida real (ABP)

Esto no dice nada, pero lo “novedoso” es que el alumno tendrá una copia impresa de las diapositivas donde tendrá escrito algunos puntos estratégicos y en los espacios en blanco el alumno los llenará con lo que entendió de la clase o con sus propias palabras escribirá las definiciones de los conceptos, la forma en que se resolvió el problema, o las hipótesis planteadas para la “resolución” de problemas reales. Ya que en ciertas lecturas pedagógicas, en ocasiones sino es que en la mayoría de las veces se comenta, que uno como Profesor escribe en el pizarrón lo que queremos que los alumnos sepan, pero en este caso el alumno redactará de manera propia sus aprendizajes. Además, crear páginas Web o Blogs, tener sus propias redes sociales en la cual se contara con el programa, Tareas, entre otras cosas.

El “Cómo”, ya manifestado anteriormente, cada uno posee sus propias estrategias sin embargo debemos de estar constantemente actualizados de las diferentes forma de enseñar y una de ellas, que en ocasiones cuando amerita el temario se aplica es el ABP, el cual se diseñó para promover el razonamiento crítico, desarrollar una visión Holística de la realidad, estimular el estudio independiente y autodirigido, adquiere el hábito para el trabajo en equipo, la capacidad para aprender a aprender y la habilidad para resolver problemas. En este tiempo observe que al alumno enfrentarlo a un problema real tiene más atención, por parte del alumno, pero “ojo” como lo mencione con anterioridad, no soy un experto en la materia pero, si a dado buenos resultados, en esta estrategia se tienen los mismos problemas de siempre, el de que los alumnos terminan diciendo... “¡Ya Profe!, díganos la respuesta”

Uno de los papeles del docente es facilitar el aprendizaje; otro es, garantizar que se hayan adquirido los conocimientos necesarios y suficientes establecidos por el modelo educativo, de ahí surge la necesidad de emplear un mecanismo que permita certificar el nivel de aprendizaje de los alumnos, en términos de la adquisición de conocimientos y habilidades. Por lo que hace al sistema tradicional persiste la confusión del conocimiento con la relacionada a la información, más aun el objetivo central de los programas es la simple transmisión de información y conocimientos por parte del docente.

Que quiero decir con lo anterior, que no debemos de perder la idea principal de que el alumno es el actor principal. Así que todo programa, sea como se llame, deberá contener las 3 dimensiones “vistas en clase”; Cognitiva, Metacognitiva y Colaborativa. Resulta que todos nos queremos ocupar de los conceptos o temas principales de las respectivas unidades olvidándonos en unos casos de los objetivos, pero no de los concernientes a los temas por ver, sino lo que el alumno quiere aprender, podrá decirse que el alumno no querrá aprender nada, pero si el programa operativo se diseña de tal manera que cubra las necesidades y aspectos motivacionales, entonces podremos tener la atención continua del alumno. Todo esto debe de ser dosificado ni tener pocas actividades ni muchas porque podrías caer uno en una monotonía.