28 de junio de 2020

Las relaciones cercanas entre maestros y alumnos han sido una de las grandes conquistas de la educación. La figura autoritaria y distante ha mutado hacia un modelo de maestro más cercano y cálido, que ayuda a los chicos y chicas, les quiere y se lo demuestra. A pesar de estos avances, debemos reconocer que la relación basada en el respeto y la confianza no siempre se da en la escuela.

La huella de un maestro puede ser definitiva en el futuro de una persona. Así lo han explicado ilustres filósofos, psicólogos, pedagogos y maestros como Levinás, Piaget, Rogers, Neill, Makarenko, Montessori o Freinet por citar algunos. Pero más allá de las aportaciones de estos y de otros autores y autoras que han escrito ampliamente sobre el tema, hoy recuperamos los comentarios de dos Nobel de Literatura. Conocida es la carta de Albert Camus al señor Germain, su maestro de primaria, al recibir el premio: «(…) La oportunidad de decirle lo que usted ha sido y sigue siendo para mí», escribía Camús en un gesto de agradecimiento. También Svetlana Alexiévich se refiere a Alas Adamovich, el escritor bielorruso, como: «Mi maestro. Es él quien inició mi máquina de pensar». Dos declaraciones donde los protagonistas reconocen abiertamente el papel de los maestros en su trayectoria.

..

Seguir leyendo y comentar

Requiere el registro gratuito en la Red Iberoamericana de Docentes, un espacio colaborativo con más de 43.200 docentes