22 de febrero de 2021

Dr.C. Olga Rosa Cabrera Elejalde.
Profesora Titular Universidad de Ciencias Pedagógicas Enrique José Varona.
Comunidad de Educadores de la Red Iberoamericana de Docentes.
La Habana. Cuba.
En las últimas décadas, la economía mundial se ha visto frenada por diversas turbulencias: incertidumbres macroeconómicas; bajos precios de las materias primas y flujos de comercio decrecientes; estancamiento de la inversión y disminución la productividad, una continua desconexión entre el sector financiero y la economía real. A lo que se añade la aún no superada crisis económico-social y sanitaria generada por la pandemia de la COVID-19.

Palabras clave: cultura económica, pandemia, crisis económica.

En las últimas décadas, la economía mundial se ha visto frenada por diversas turbulencias: incertidumbres macroeconómicas; bajos precios de las materias primas y flujos de comercio decrecientes; estancamiento de la inversión y disminución la productividad, una continua desconexión entre el sector financiero y la economía real. A lo que se añade la aún no superada crisis económico-social y sanitaria generada por la pandemia de la COVID-19.

Este desequilibrio económico, de carácter estructural y global, se manifiesta en el recrudecimiento de la violencia y el carácter reaccionario de la oligarquía financiera, trae aparejado el aumento de la pobreza, las desigualdades, las brechas sociales y tecnológicas, las oleadas migratorias y la degradación medioambiental.

Dado que la formación de profesionales se vincula directamente a los cambios económicos, políticos y sociales, donde el desarrollo de la ciencia y la tecnología obligan a una preparación cada vez más interdisciplinaria que contribuya a la formación integral de los estudiantes, es necesario que los procesos educativos universitarios estén más comprometidos con las demandas del desarrollo social.

II Congreso Iberoamericano de Docentes. Docentes frente a la pandemia

El desarrollo social destaca muy particularmente los aspectos económicos, estos alcanzan en el contexto actual, una relevancia extraordinaria. En muchos espacios de la vida el tratamiento de temas económicos es recurrente, no solo en los círculos académicos, sino también en espacios comunitarios, en familia, en los medios de información y comunicación. Así, las valoraciones económicas forman parte de la vida cotidiana.

La complejidad de la dinámica de los procesos económicos en la actualidad, plantea la necesidad del análisis integral de sus contenidos en la educación superior, hoy la gestión con calidad del proceso de enseñanza-aprendizaje debe corresponderse con los cambios que se van experimentando en la economía mundial para la formación integral de los jóvenes universitarios, que les permita la comprensión y transformación de realidad.

Por ello, el propósito de valorar la importancia de la formación de una cultura económica, es de vital importancia en el mundo de hoy. El esfuerzo intelectual durante varios años y el rigor de la investigación realizada confirman la carencia de la formación de la cultura económica, a pesar de ser un tema de gran demanda social.

Tres interrogantes mueven el debate acerca de este tema crucial en el mundo de hoy: ¿Qué significado tiene la cultura económica en el patrón cultural universitario? ¿Qué acciones pueden emprenderse para la implementación de las estrategias curriculares de educación económica? ¿El enfrentamiento a la COVID-19, es una batalla por la economía o por la vida humana? El análisis de estas cuestiones es una invitación al dialogo sobre un tema, que cada día desde la cotidianidad impone nuevos retos y perspectivas de análisis; por ello, no es un trabajo acabado de determinaciones fijas sino que queda abierto a las reflexiones, con el objetivo de valorar la importancia de la formación de la cultura económica para la transformación de un mundo económico y social mal repartido, en un mundo donde prime la equidad, la solidaridad y el humanismo.

Los contenidos de la cultura económica son relevantes para la vida, configuran el modelo de ciudadano que demanda cada sociedad, a través de la educación en valores y el trabajo político-ideológico, constituye un objetivo priorizado que la propia evolución de la sociedad exige su análisis y remodelación en correspondencia con las necesidades.

De este modo, su formación es de vital importancia para el cumplimiento de las metas de la Agenda 2030, relacionadas con el objetivo cuatro: garantizar una educación inclusiva, equitativa y de calidad y promover oportunidades de aprendizaje durante toda la vida; el objetivo ocho: promover el crecimiento económico sostenido, inclusivo y sostenible, el empleo pleno y productivo y el trabajo decente para todos y el objetivo doce: garantizar modalidades de consumo y producción sostenible.

¿Qué significa tener cultura económica en el contexto del patrón cultural universitario cubano?

        1. Asegurar la información y los conocimientos pertinentes para el desarrollo sostenible y los estilos de vida en armonía con la naturaleza, valorando cómo se mueve la economía mundial y su repercusión en Cuba. Búsqueda de soluciones teóricos y prácticos necesarios para el desarrollo de un socialismo próspero y sostenible.
        2. Impulsar la formación del potencial humano de profesores de alta calidad y generación de nuevos conocimientos. Búsqueda de la eficacia educativa que significa la satisfacción de la sociedad con el desempeño de sus graduados y el incremento de la eficiencia académica.
        3. Contribuir al crecimiento económico per cápita de conformidad con el incremento del producto interno bruto. Elevación de la tasa de rentabilidad base indicada para la Educación Superior de acuerdo con el patrón de calidad para evaluación y acreditación de carreras, maestrías y doctorados, según el sistema universitario de programas de acreditación (SUPRA).
        4. Propiciar una mayor incorporación de estudiantes en las carreras pedagógicas. Gestión por el ingreso en correspondencia con las necesidades y exigencias del patrón productivo nacional y territorial.
        5. Fomentar el uso eficiente de los recursos y la eficiencia energética, infraestructuras sostenibles para la reducción de costos económicos, ambientales y sociales. Sentido de ahorro y racionalidad en el consumo sostenible para la valoración de la repercusión que tiene el uso irracional de los recursos y la necesidad del cuidado del medioambiente.
        6. Reflejar la realidad económica, desde las prácticas más simples y cotidianas hasta las institucionalidad, para la producción de puntos de vista, criterios, ideas, teorías que permitan decodificar la producción simbólica ante la significación de la economía, mediante la educación. Conciencia de que no es posible gastar más de lo que se ingresa.
        7. Significar el trabajo como principal valor económico, social y ético para la apropiación de una cultura laboral que favorezca la transformación y desarrollo de la sociedad y la calidad de vida mediante la formación integral y continua que interrelacione el pregrado, el posgrado y la preparación para el empleo. Sentido de que solo del trabajo emergen las riquezas materiales y espirituales. Laboriosidad.
        8. Valorar que el pago de los tributos es de obligatorio cumplimiento y un deber moral de los contribuyentes para la apropiación de una cultura tributaria que propicie el desarrollo económico y social del país. Sentido de la responsabilidad ciudadana con la contribución al desarrollo económico y social sostenible.
        9. Conocer las leyes que regulan la economía, cómo son aplicadas en correspondencia con el modelo económico socialista de la sociedad cubana, así como la legislación laboral, y las normas de organización del trabajo para la apropiación de una cultura jurídica que enfrente la indisciplina social, el desvío de recursos, la corrupción, el robo y las ilegalidades. Sentido común para el cumplimiento de las leyes, el ejercicio del derecho y el comportamiento ético y participativo en la construcción económica de un socialismo próspero y sostenible a partir del conocimiento de lo normado.
        10. Cooperar con el eslabón de base desde una organización didáctica sistémica que favorezca el establecimiento de relaciones interdisciplinarias, para la valoración de los problemas económicos y la búsqueda de alternativas de solución de los problemas profesionales. Significación de la actividad académica, laboral, investigativa y extensionista como contextos integradores de la preparación de los estudiantes para el empleo.

Cuba y el enfrentamiento a la COVID-19: el humanismo en el centro

Al triunfar la Revolución cubana, en 1959, una de las primeras medidas fue la conformación de un sistema de salud pública totalmente gratuito, lo cual implicaba al mismo tiempo la formación de muchos profesionales de la salud. En los años 80, cuando el resto de América Latina aplicaba el neoliberalismo y privatizaba los servicios de salud y educación, en Cuba se aplicó el Programa salud para todos de la OMS, reforzando la atención primaria con la brillante idea de Fidel Castro Ruz de crear las casas del médico de la familia, lo cual ha permitido que la relación médico-enfermera de la familia cada 600 u 800 habitantes sea única en el mundo. Además de la formación de una cultura sanitaria en la población cubana se cumplen los indicadores de salud aprobados por organismos internacionales.

Por otra parte, la economía cubana ha sufrido grandes embates económicos desde la década de los 90 del siglo XX, cuando enfrenta el período especial, durante el cual se recrudece el bloqueo económico y financiero de los EEUU contra Cuba. Este periodo de crisis, preparó a la población para resistir en caso de opción cero; o sea, no hay exportación ni tampoco importación; creándose una cultura de resistencia o resiliencia. Paradójicamente, fue en este periodo cuando más desarrollo científico se alcanzó, bajo la guía de un líder de la Revolución cubana y su idea, expresada en 1960: “el futuro de nuestra patria tiene que ser un futuro de hombres de ciencia” (Castro, 1960, p.11), se crean varios polos científicos que integran la investigación y la producción de los productos médico-farmacéuticos, obtenidos por vía de la Ingeniería Genética y la Biotecnología, entre ellos vacunas, medicamentos, tecnologías punteras para la atención médica, entre otros.

Lejos de un ajuste neoliberal para impulsar la economía, el Estado cubano fue el garante del costo social, implementando un programa de ajuste preservando las conquistas sociales y repartiendo equitativamente los recursos disponibles, sin cerrar una escuela ni un hospital. Los años 2000, tampoco le han sonreído a la economía cubana y la entrada de Trump a la presidencia de EEUU significó un recrudecimiento mayor del injusto bloqueo. El hoy presidente de la República de Cuba: Miguel Díaz-Canel 1 ha mantenido la línea socialista trazada por los líderes históricos de la Revolución cubana, donde lo económico-social constituyen una unidad dialéctica.

Todo lo anterior ha constituido una garantía para el enfrentamiento a la Covid-19, cuya principal fortaleza es la existencia de la estructura multisectorial y organizada del sistema nacional de salud, de un personal que históricamente se ha desempeñado con pasión y altruismo en su ejercicio cotidiano y a prueba de su rigor profesional ha enfrentado con éxitos varias epidemias, dentro y fuera de Cuba, la existencia de un pueblo laborioso, disciplinado y educado para vencer grandes desafíos.

Hay carencias económicas en Cuba pero también el Estado garantiza el material necesario para el enfrentamiento a la pandemia, se han realizado encadenamientos productivos entre empresas estatales y no estales para la producción de mascarillas, sobrebatas, nasobucos y otras cosas necesarias. La sociedad en general coopera de una u otra forma ya sea como mensajeros para llevar a los ancianos que viven solos alimentos y medicinas a la puerta de su casa o en otra actividad de apoyo comunitario o social.

Esto revela que en Cuba aunque se atiende la economía, en medio de la guerra contra la COVID-19, lo más importante es el ser humano y su salud. La gestión del gobierno cubano ante la crisis económico-social y sanitaria actual es altamente reconocida a nivel internacional.

Por último, resulta necesario referirnos a la experiencia cubana en cuanto a la educación en tiempos de pandemia, cuando todos estamos confinados en casa. Sabemos que hay un fuerte debate en las redes sobre la continuidad y evaluación del curso escolar.

En Cuba, la educación, al igual que la salud, es derecho del pueblo, está centralizada por el Estado y gratuita para los estudiantes de todos los niveles hasta el universitario, incluido el posgrado. Todos los trabajadores de la educación, reciben su salario mensual. Contamos desde el año 2000 con dos canales educativos, creados por el líder de luz más larga que ha tenido la historia: Fidel Castro, esto nos ha permitido transmitir las clases de la enseñanza primaria, secundaria y preuniversitaria con un teleprofesor para todo el país, los estudiantes además realizan las tareas con ayuda de sus familiares, la mayoría de las cubanas y cubanos son profesionales universitarios o técnicos, lo cual facilita el proceso de integración escuela-familia que hoy se ha visto reforzada por las circunstancias.

Cuando existen dudas por parte del estudiante y su familia, entonces se activa el teletrabajo por la telefonía fija o móvil, puede interactuar con el profesor o con algún compañero por esta vía, también cuentan con el acceso gratuito al Portal Cubaeduca, donde aparecen todos los materiales de estudio organizados para estos niveles educativos y con un repasador virtual para las pruebas de ingreso a la Universidad.

De manera que, estando en casa los estudiantes reciben el contenido, estudian y profundizan en él, en septiembre se reabrieron los centros escolares y se realizan las evaluaciones de cierre del curso 2019-2020. Este plan diseñado a nivel de país permite mantener la calidad del aprendizaje y su evaluación, al mismo tiempo contribuye a la formación de la cultura económica.

Los estudiantes universitarios, interactúan también con sus profesores, cuentan con bibliografía digitalizada para la realización de investigaciones y profundizar en los contenidos, cada universidad tiene su Portal en la red de universidades cubana, en ellas el estudiante dispone de una mediateca donde aparecen los contenidos por año y asignaturas. Los estudiantes se preparan en casa realizando las tareas que por vía correo electrónico, grupo de WhatsApp, telegram, por telefonía fija y cualquier otra vía a distancia, hasta que el Estado la vuelta a las aulas a partir del 2 de febrero de 2021.

Una de las acciones realizadas para la formación de la cultura económica, es la siguiente:

Investigar desde casa. Un estudio de caso

Tema: Las desigualdades del mundo de hoy a través del lente de la COVID-19.
Objetivos:

  1. Demostrar la acentuación de la contradicción desarrollo – subdesarrollo en el siglo XXI para la toma de decisiones y la participación ciudadana.
  2. Comparar el impacto económico-social de la pandemia COVID-19 en los países desarrollados y subdesarrollados para la comprensión que en imperialismo se acentúan las desigualdades.

Los estudiantes fueron capaces de seguir la noticia de un país específico durante tres meses, arribar a conclusiones, comparar el desarrollo del fenómeno en el país estudiado con lo que iba pasando en Cuba, así como el comportamiento de la pandemia en los país desarrollados y los subdesarrollados, pudieron determinar lasconsecuencias económico-sociales de la pandemia COVID-19 y la acentuación de las desigualdades en la etapa imperialista.

 

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS

Burgis, Ben. Science The Wire: La respuesta del coronavirus en Cuba está avergonzando a otros países. 2020. https://www.cubadebate.cu (Acceso en: 28 marzo 2020).
Cabrera, Olga. Cultura económica y educación en valores. La Habana. Cuba. Editorial Acuario. Centro Felix Varela. 2018.
Castro, Fidel. Discurso pronunciado en el Acto Celebrado por la Sociedad Espeleológica de Cuba, en la Academia de Ciencias, el 15 de enero de 1960.
 http://www.cuba.cu/gobierno/discursos/1992/esp/fl20692e.html (Acceso en: 23 de marzo 2020).
CEPAL. Informe especial COVID-19. No 1 y No 2. 2020. https://www.cepal.org/es/search?as_q=Informe%20especial%20COVID-19.%20No%201.%202020%20 (Acceso en: 4 abril 2020).
ONU. Transformar nuestro mundo: Agenda 2030 para el desarrollo sostenible. 2015. http://www.cepal.org/ (Acceso en: 23 marzo 2020).
Pérez, Angélica. El neoliberalismo tiene responsabilidad en la crisis planetaria, afirman médicos y expertos. Radio Francia Internacional. 30 de marzo de 2020. http://www.rfi.fr/es/economia/20200330-el-neoliberalismo-tiene-responsabilidad-en-esta-crisis-planetaria-afirman-m%C3%A9dicos-y-expertos (Acceso en: 26 de abril 2020).

Dr.C. Olga Rosa Cabrera Elejalde.
Profesora Titular Universidad de Ciencias Pedagógicas Enrique José Varona.
La Habana. Cuba.
colgarosa@gmail.com


1 Actual Presidente de la República de Cuba.