13 de junio de 2019

Araceli Mateo.
Tengo a mi cargo un grupo de alumnos de quince años, aproximadamente, con los que veo una asignatura que lleva el nombre de Ambiente y Salud”. Es un espacio curricular “no tradicional” en el que se estudian los problemas ambientales globales y regionales como el calentamiento de la atmósfera, el ozono, la lluvia ácida, la desertificación y degradación de suelos, la pérdida de la biodiversidad, la escasez y la contaminación del agua.

No usamos un texto fijo sino que obtenemos información de revistas, de internet y artículos de diarios. Es un curso de pocos alumnos comparándolo con los otros, son 22 chicos y chicas. Los temas que tratamos frecuentemente dan lugar al debate, a expresar sus ideas, a reflexionar sobre la propia conducta y proponer soluciones. En una de las clases sobre las razones para cuidar la riqueza de la biodiversidad nuestra conversación giró en torno a los bosques. A estos chicos se les ocurrió la idea de que debían dejar algo en la escuela como una huella de su paso por las aulas, quisieron plantar un árbol. 

De aquí en más hubo que investigar, árbol más adecuado, costos y lugares para adquirirlo, épocas del año favorables, sitio en la escuela que no perturbara el juego de los pequeños, hubo que enviar notas a la rectoría, hablar con organismos oficiales ya que la es una escuela dependiente de la provincia.

Mientras se desarrollaba toda esta actividad mayoritariamente extraescolar y a raíz de celebrarse el Año Internacional de Bosques, les propuse utilizar el material de la CECC sobre el tema, “Una plegaria global por todos los bosques”.

Se agruparon espontáneamente formando pequeños equipos para hacer la lectura del artículo motivador y llevar a cabo las actividades propuestas en el material de CECC. Leyeron y re-leyeron el artículo para contestar un ejercicio por “falso y verdadero” tendiente a mejor la comprensión. Bucearon información en la web sobre datos de superficie de bosques, sobre qué masa forestal puede ser considerada bosque. Propusieron distintas clasificaciones de acuerdo a la edad del bosque, el clima, las especies predominantes.

Cuando hubo que buscar el bosque más cercano a tu ciudad, la mayoría de ellos descubrió que en las afueras se encuentra emplazado el “Bosque de los Constituyentes”, una reserva de flora y fauna que de la que no conocían su existencia. Esta reserva se abrió al público hace apenas un año, razón por la que no es muy visitada.

Seminario Taller sobre Elaboración de Artículos

Empieza el 1 de julio de 2019. Décima edición.
¿Cómo se elabora un artículo científico? ¿Cómo se elabora un documento producto de una investigación, experiencia académica, práctica, o sistematización de actividades o conocimientos?

http://formacionib.org/noticias/?Seminario-Taller-sobre-Elaboracion-de-Articulos

En el predio de 20 ha existe un lago artificial que alberga una variada flora acuática, aunque no faltan las ranas, patos, benteveos, tortugas, chorlitos y hasta llamas que se instalaron ahí cuando cerró el zoológico de la ciudad. Ante tal descubrimiento se organizó una visita, previa comunicación para reservar, día y hora.

 

Los chicos desplegaron su ingenio para planificar actividades a realizar durante la salida: búsqueda de tortugas, ya que se las considera muy tímidas, tomar fotografías artísticas del lugar, preparación de la merienda antes de volver, toma de notas de las explicaciones del guía.

Presuponiendo la buena calidad fotografías tomadas se organizó una muestra de las mismas en la escuela para fin de año, con dos objetivos principales, la difusión de este hermoso lugar y el concurso sobre fotografías.
La visita se concretará en nos días, y ya se habló sobre la exposición de fotos. Con respecto al árbol, todavía falta el visto bueno para plantarlo pero seguro que lo vamos a hacer. Los chicos están expectantes por todo lo planeado y felices de su nuevo descubrimiento.