3 de agosto de 2022

Andrés Meza Díaz
Alumno de Claritza Arlenet Peña Zerpa
Comunidad de Educadores de la Red Iberoamericana de Docentes.

El presente artículo es un avance del estudio realizado sobre la educación híbrida en la Escuela de Educación mención Cs Pedagógicas. Para ello se tomó una muestra intencional de 26 estudiantes (del 4to al 8vo semestre) y se administró un cuestionario.

Palabras clave: Educación Híbrida, Estudiantes de Educación, UCAB.

Introducción

Debido a la pandemia por la COVID-19 las clases presenciales fueron sustituidas por la modalidad online. Esto garantizó la continuidad de la enseñanza, a la vez, representó la salvaguarda de los estudiantes en sus hogares como garantía de prevención.

En abril del año 2020 la modalidad virtual permitió el desarrollo de los contenidos de las cátedras inscritas por los estudiantes universitarios. En la práctica, se advirtieron algunas dificultades: a) administración del tiempo entre las clases y las horas de estudio, b) ausencia de vínculos con los compañeros de clases y profesores y c) cambio de hábitos estudiantiles.

Particularmente en Venezuela la enseñanza remota estuvo condicionada a la conexión de los estudiantes y los profesores. No todos disfrutaban del mejor servicio. Algunas zonas del país resultaron más afectadas que otras, acentuando desigualdades en el acceso a la educación. Sobre este particular, otros estudios han realizado aportes. Especialmente en cuanto a las orientaciones para los profesores de la universidad, vale destacar los trabajos del Dr. Peña, Vicerrector Académico, quien planteó propuestas sobre el acompañamiento a los estudiantes en pandemia.

Las clases híbridas en la UCAB

La UCAB inició desde hace un semestre el desarrollo de las clases a través de la educación híbrida. Muchos elementos se sumaron a esta decisión: experiencia docente el uso de plataformas en línea, vacunación de los docentes y estudiantes, protocolo1 de medidas de bioseguridad así como el acompañamiento docente a través de cursos.

Las clases híbridas se presentaban como una opción para la mejora de los procesos de enseñanza. Las cátedras prácticas contaban dentro de su planificación con sesiones en línea a través de la plataforma Canva (Módulo 7) y encuentros presenciales (una vez al mes). Específicamente en la Escuela de Educación, los estudiantes asistimos al menos cinco veces al campus si se había inscrito Estadística y Métodos de Investigación I.

La dinámica resultó interesante. Se mantenían las sesiones síncronas por Módulo 7, luego se combinaban con la prespecialidad. Para algunos jóvenes era la primera vez que conocían la universidad y tenían comunicación directa con sus compañeros de curso.

Ya en el período académico abril- agosto del año 2022 se comunicó a la comunidad estudiantil y docente el retorno a las clases presenciales conforme a una Resolución2 . Este llamado era una necesidad. Por problemas de conectividad a nivel nacional las clases en línea resultaban un problema, tal como lo revelan algunos estudios.

El uso de las máscaras en los salones ventilados, distancias mínimas, limpieza frecuente de los espacios es una de las escenas más frecuentes durante este semestre. Quizá se ha convertido en el telón de fondo de nuevas experiencias compartidas en clases. El contacto físico, ciertamente ha permitido mejorar nuestro aprendizaje.

El contacto visual era necesario, así como la gestualidad corporal. Los profesores reconocen cuando necesitamos una explicación más clara o no comprendemos totalmente un mensaje.

Parte de las ventajas de la modalidad presencial ha permitido: a) mayor integración entre estudiantes y la universidad, b) incentivar los vínculos sociales, c) mejorar el rendimiento académico y d) estimular la participación en actividades extra curriculares.

Metodología

Para el estudio se administró un cuestionario a una muestra intencional conformada por 26 estudiantes de un total de 120 de la Escuela de Educación, mención Ciencias Pedagógicas. 

A continuación, se presenta los resultados obtenidos al planteamiento: Mi rendimiento académico ha mejorado con las clases presenciales. Se observa que 30.8% de los encuestados están totalmente de acuerdo, seguido por la opción Ni de acuerdo ni en desacuerdo (26.9%).

 

Cónsono a la respuesta anterior, se identificó que el 53.8% están totalmente de acuerdo ante la afirmación: Me siento cómodo con las clases presenciales.

A modo de conclusión

La preferencia por la modalidad presencialidad ocupa un lugar de importancia para los estudiantes universitarios encuestados. En pandemia, no deja de atribuirse la necesidad de la proximidad física, la creación de redes de relaciones y vínculos para los jóvenes.

Aún con los aprendizajes adquiridos y desarrollados en la enseñanza remota, es importante la valoración de los procesos (rendimiento académico, por ejemplo). 

 Referencias

La UCAB en desescalada. (2021). https://www.ucab.edu.ve/wp-content/uploads/2021/04/Desescalada-UCAB-Protocolo-COVID-19-v1.2-2-1.pdf
Dirección de Seguridad y Salud en el Trabajo. (2022) Protocolo para la prevención, contención y control del COVID-19https://www.ucab.edu.ve/wp-content/uploads/2022/03/Protocolo-covid-19.pdf
Resolución para el desarrollo de las actividades académicas durante el período abril-agosto 2022. https://www.ucab.edu.ve/wp-content/uploads/2022/04/Resolucion-CU-UCAB-presencialidad-abril-agosto-2022.pdf