31 de julio de 2020

Gerardo Mora (Ciudad de México). Comunidad de Educadores de la Red Iberoamericana de Docentes.
La Secretaría de Educación Pública difundió sus “Orientaciones pedagógicas para el inicio y organización del ciclo escolar 2020-2021” que se ajustaran en cada nivel, grado y asignatura de educación básica.

Por las contingencias, la “educación híbrida” obliga a una planificación diferente. Se seleccionarán “contenidos fundamentales” a enseñar, eliminando los memorísticos y mecánicos. Asimismo, se reconocerán los “no académicos” que el estudiante haya manifestado en su “carpeta de experiencias”. En efecto, clasificamos taxonómicamente los “aprendizajes esperados” de Historia en secundaria -plan 2017- para evaluar, planificar, diseñar el “cuadernillo de trabajo” y los proyectos a distancia. 

Los básicos son informativos que pueden proporcionarse mediante exposición docente, vídeos, audios, lecturas, búsquedas, “multirreactivos” y en hojas de trabajo. Son necesarios para la comprensión y valoración de hechos y procesos históricos, “conocimientos fundamentales” de la asignatura. Y los “avanzados” para el desarrollo de proyectos autónomos a distancia.

 

“Aprendizajes esperados” de Historia plan 2017

básicos

fundamentales

avanzados

Identifica

Comprende

Investiga

Ubica

Interpreta

Analiza

Conoce

Examina

Explica

Reconoce

Valora

Debate

Distingue

Reflexiona

Reconstruye

 

También se pide identificar los aprendizajes logrados en el ciclo anterior. Aplicando las estrategias motivacionales (García Andrés), patrimoniales (Santacana), la “situación problema” (Dalongeville) y la “esquemática” (Mora y Ortiz Paz) analizamos un caso de éxito de una escuela de la Ciudad de México (https://situationsproblemes.com/2020/07/06/la-fuerza-de-la-mision-la-situacion-problema-sp-en-tiempos-del-covid-19/).

Fue exitoso porque había una buena “relación didáctica” previa a la suspensión y se personalizaron los proyectos de museología y periodismo. Evaluamos las “evidencias” con una rúbrica del “aprendizaje esperado”: deficiente, insuficiente, suficiente. Los logros corresponden al tipo de estudiante (autónomo, pasivo, desordenado y activo) y su “entorno de aprendizaje” (escolar y familiar). En conjunto, los aprendizajes a distancia mejoraron a los presenciales porque se liberaron los conocimientos “no académicos” en el proyecto individualizado y el trabajo docente se enfocó a cada estudiante.

García Andrés enfatiza la relevancia del tema, el atractivo del material didáctico y la “actividad” de aprendizaje como partes de la “motivación” en la enseñanza de la Historia. Si ella se logra surge una “relación didáctica” entre profesor y estudiantes que perdura en la educación a distancia. Y si no existe en el aula menos a distancia, incluso lográndose aprendizajes autónomos. Por eso es más importante la “relación didáctica” para la atención “socioemocional” de los estudiantes.

La “educación híbrida” requiere el “cuadernillo de trabajo” como una secuencia de actividades personalizables para lograr los “aprendizajes fundamentales”. En Historia son procesos cognitivos mediante “esquemas” sincrónicos (5 w), diacrónicos (proceso, acontecimiento) y analíticos (dilema, balanza, espina, inferencia y V) que incluyen la información básica del ejercicio. Y se terminaría con un “proyecto libre” que involucre sus habilidades “no académicas”.

Por medio de vídeos, audios o “presentaciones” el profesor puede explicar el tema y enviar instrucciones por “teléfono inteligente”, internet o en una “memoria”. Y el “cuadernillo” debe ser imprimible, sin que excluya su versión digital.