28 de enero de 2020

José Antonio Acevedo Díaz. 1
STEM es un acrónimo anglosajón (Science, Technology, Engineering and Mathematics), y sus derivados como STEAM (con A de Art), que están invadiendo últimamente la educación científica y tecnológica española e iberoamericana. En este documento daré respuestas breves a algunas preguntas sobre STEM2.

¿Cuál es el origen de STEM?

STEM procede de EE.UU., como tantas veces ocurre con otras propuestas educativas. El término se acuñó, en la década de los años 1990, por la National Science Foundation estadounidense; inicialmente como SME&T, que se cambió a STEM más adelante. En efecto, SME&T aparece en la ponencia “Reflecting on Sputnik: Linking the Past, Present, and Future of Educational Reform”, que George E. DeBoer pronunció en un Symposium de la National Academy of Sciences de 1997. 

¿Es STEM un enfoque didáctico o pedagógico?

Para Domènech-Casal (2018): “STEM es un término que representa un objetivo político, no un enfoque pedagógico o didáctico, aunque pueda promoverse desde enfoques pedagógicos o didácticos.” (p. 31). Estoy de acuerdo con ello. Sin embargo, añade a continuación que “[...] lo honesto y práctico es considerar STEM todos aquellos enfoques (precedentes o de nueva creación) que puedan ser útiles para la consecución de los objetivos STEM [...]”. (p. 31). Con esto último estoy en desacuerdo; esa manera de proceder podrá resultar práctica pero no es honesta. En un artículo posterior, este mismo autor (Domènech-Casal, 2019) nos ejemplifica esa apropiación total de cualquier tipo de enfoques didácticos o pedagógicos por parte de STEM; todo un auténtico “pirateo” didáctico o pedagógico absolutamente carente de originalidad propia.

¿Responde STEM a un objetivo político?

Como otros movimientos educativos, STEM se inició en los ámbitos político y educativo de los Estados Unidos, aunque en los últimos años se está promoviendo también en la Unión Europea. STEM abandera el fomento de las actitudes y vocaciones científico-tecnológicas para satisfacer las necesidades económicas actuales y futuras del mundo. Asimismo, hay ciertas evidencias de que el movimiento STEM responde a objetivos capitalistas neoliberales3.

Según Bybee (2013), un veterano diseñador y analista de currículos educativos de ciencia de los EE.UU., el significado de STEM no solo es ambiguo sino que es político, y podría contemplarse como un término de moda para ganar la atención y financiación de las autoridades educativas.

¿STEM integrado?

No les falta razón a aquellas personas que, como Bybee (2013), reclaman que la esencia de un auténtico STEM es que sea integrado. Para ello debería tener sinergia entre las disciplinas que lo conforman; esto es, tendría que ser algo más que la suma de las partes (las materias implicadas). De todas formas, si STEM se limita a la conexión o integración entre las materias del acrónimo, ello no es algo que sea novedoso.

Por otra parte, no se trata solo de superar fronteras entre disciplinas. Se trata también de aprender a valorar y a participar en decisiones relativas al desarrollo tecnocientífico (Acevedo, 1997; Acevedo et al., 2005). Y, como dice Martín-Gordillo (2019), eso no se promueve haciendo robots, por ejemplo, sino reflexionando sobre las finalidades y valores de ello, así como decidiendo de forma democrática sobre los componentes éticos y políticos que incorpora el diseño tecnológico.

¿Cuál es la naturaleza de STEM?

La revista Science & Education tiene previsto un número para responder, entre otras, a cuestiones como las dos siguientes: a) ¿existe una naturaleza particular de STEM o hay variaciones disciplinarias entre la ciencia, la tecnología, la ingeniería y las matemáticas?; y b) ¿cuáles son los fundamentos epistémicos, cognitivos, culturales y sociales de STEM y qué implican para la educación STEM?

Al respecto, Akerson et al. (2018) se plantearon responder a la pregunta siguiente: ¿tiene una naturaleza propia STEM? Tras analizar una a una la naturaleza de los cuatro componentes de STEM, y después de un profundo debate entre los miembros de este grupo de la Universidad de Indiana (EE.UU.), llegaron a la conclusión de que STEM no tiene una naturaleza propia. Al respecto, reconocen no haber podido determinar cuál sería la naturaleza de la amalgama denominada STEM, más allá de la idea genérica de que esta surge de una integración disciplinar. En definitiva, hay una ausencia de fundamentación epistemológica que permita caracterizar a STEM como un todo y no como una amalgama de diferentes disciplinas.

¿Por qué el éxito de STEM a pesar de tantos contras?

Porque esta moda permite obtener la financiación de proyectos educativos; sobre todo por parte de la Unión Europea en el caso de España. Hoy en día, la etiqueta STEM en el título de grupos de investigación, proyectos, congresos, libros, artículos o materiales educativos parece ser conditio sine qua non para obtener un plus de aceptación, y los posibles beneficios, académicos y/o económicos, que se deriven de ello, aunque después resulte que el título no responda a un STEM integrado y el contenido resulte ser prácticamente lo que ya se venía haciendo antes, ahora rebautizado. En la mayor parte de los casos, STEM funciona en el “mercado” educativo como las marcas que etiquetan la ropa de moda. Es cuestión de aparentar cierto prestigio, que no se tiene porque no se ha ganado en realidad; dicho de otra forma, es postureo. En todo ello, juegan su papel los propagandistas de STEM, que actúan como si fueran unos “influencers” educativos.

¿Qué conclusión sobre el fenómeno STEM?

Al día de hoy, considero que STEM es un término huero o (casi) vacío, con una mala conceptualización y una puesta en práctica muy complicada por falta de formación del profesorado, entre otros motivos. En un excelente artículo, Martín-Gordillo (2019) señala que el significado de STEM es vaporoso, jugando con que la palabra inglesa “steam” significa “vapor” en español. Pero “steam” también puede traducirse por “humo”, y parece que eso es lo que nos quieren vender: mucho humo. Si cuestiono STEM es por sus carencias y limitaciones propias, que parecen pasar desapercibidas a las comunidades educativas. Concluyo, pues, afirmando que no me mola esta nueva moda educativa; mucho ruido y pocas nueces (o más bien ninguna).

Referencias

Acevedo, J. A. (1997). Ciencia, Tecnología y Sociedad (CTS). Un enfoque innovador para la enseñanza de las ciencias. Revista de Educación de la Universidad de Granada, 10, 269-275.

Acevedo, J. A., Vázquez, A., Martín-Gordillo, M., Oliva, J. M., Acevedo, P., Paixão, M. F. y Manassero, M. A. (2005). Naturaleza de la ciencia y educación científica para la participación ciudadana. Una revisión crítica. Revista Eureka sobre Enseñanza y Divulgación de las Ciencias, 2(2), 121-140.

Akerson, V. L., Burgess, A., Alex Gerber, Guo, M., Ahmed Khan, T. & Newman, S. (2018). Disentangling the Meaning of STEM: Implications for Science Education and Science Teacher Education. Journal of Science Teacher Education, 29(1), 1-8.

Bybee, R. W. (2013). The case for STEM education: Challenges and opportunities. Arlington, VA: National Science Teachers Association Press.

Domènech-Casal, J. (2018). Aprendizaje Basado en Proyectos en el marco STEM: componentes didácticas para la Competencia Científica. Ápice. Revista de Educación Científica, 2(2), 29-42.

Domènech-Casal, J. (2019). STEM: Oportunidades y retos desde la Enseñanza de las Ciencias. Universitas Tarraconensis. Revista de Ciències de l’Educació, 1(2), 154-168.

Martín-Gordillo, M. (2019). STEAM(E). Escuela, 15-10-2019, http://maculammg.blogspot.com/2019/10/steame.html


1 Haciendo una paráfrasis del título de una película de Woody Allen estrenada en 1972 en EE. UU. (en España en 1978), retomo y amplío una nota anterior, titulada ¿Qué es STEM?, publicada en la Red de Formación Iberoamericana el 12 de mayo de 2019. No he abordado otros aspectos de calado, en particular los referentes a la formación del profesorado para impartir un STEM integrado y su correspondiente desarrollo profesional en este campo. Es posible que estos asuntos puedan ser tratados en un documento futuro.

2 La gran mayoría de estas preguntas y respuestas son fruto de los debates en los que participé durante el año 2019.

3 La estadounidense National Governor’s Association, constituida por los gobernadores de todos los estados de EE.UU., instó el año 2009 a la promoción de STEM entre la ciudadanía estadounidense como un medio para mantener la competitividad económica de EE.UU. frente a las potencias emergentes. Desde entonces, STEM ha experimentado una fuerte expansión durante la década presente.

Comunidad de Educadores: Un espacio para visibilizar el pensamiento de los docentes

La Red Iberoamericana de Docentes (41.800 miembros) quiere aprovechar la gran visibilidad que tiene sus blogs, tanto en la Red como en abierto, y va a iniciar una etapa en la que se van proponiendo temas de interés para la profesión docente que se actualizarán cada dos meses y que serán revisados por nuestro Comité Académico con el compromiso de hacer un retorno de todo lo recibido. Los docentes que a lo largo de 2020 publiquen un mínimo de 5 artículos recibirán un certificado acreditativo. El registro en esta acción es libre y gratuito y las entregas se harán a través de una plataforma Moodle para tener un control y las herramientas de evaluación adecuadas. Los datos que se solicitan son los necesarios para emitir, en caso de haberlo logrado, los certificados. Registro en: https://forms.gle/ssatywJomDsff2T27

Y en 2020 estamos haciendo entre todos el Año Iberoamericano de la Cultura Científica