13 de noviembre de 2019

Emilio González Flores. .
Inexistente un real sistema para la operación de los comedores escolares de las escuelas de tiempo completo, además de crear bombas de tiempo como la Guardería ABC o lo sucedido en el Hospital Materno Infantil de Cuajimalpa, las carencias en administración, capacitación e insumos hacen dudar de que busquen contribuir a una Salud Alimentaria de Calidad.

Aparentemente, el 2015 representa la consolidación de las nuevas políticas del gobierno actual Peñista; como siempre, encumbrado en la vieja visión histórica política de hacer que el tiempo se amolde al logro de los objetivos, mostrando a la población de que los hechos van unidos a los discursos del presidente y por fin y una vez por todas resolver lo que no han logrado sus antecesores.

El discurso arduamente defendido para justificar UNA EDUCACION DE CALIDAD, entreteje un convencimiento poblacional para las llamadas reformas “estructurales” que beneficiarán ahora sí a la educación del país: el logro “casi” del 100% de cobertura, las recientes firmas de nuevos proyectos carreteros, ferroviarios, de telecomunicación y convenios con las grandes empresas asistentes para su construcción y operación, hacen más lejana la idea de comunidades “aisladas”; el mejoramiento de los servicios de salud con la construcción de clínicas, hospitales regionales y centros de especialización hospitalaria, no así la CRISIS ALIMENTARIA Y CLIMATICA, hacen pensar, que desde el discurso oficial, sea la plataforma para que todo mexicano acceda al saber, a la tecnología, a los servicios de salud, al empleo, a la vivienda y puedan todos los mexicanos “MOVERSE”.

Sabemos que las condiciones, históricas, políticas, económicas, culturales y sociales de las personas, determina el éxito y/o fracaso del nivel escolar y académico adquirido en los años de infancia, adolescencia y juventud. Una de carácter social y muy poderosa en los últimos tiempos es la Salud.

Comunidad de Educadores: Un espacio para visibilizar el pensamiento de los docentes

Red quiere aprovechar la gran visibilidad que tiene sus blogs, tanto en la Red como en abierto, y va a iniciar una etapa en la que se van proponiendo temas de interés para la profesión docente que se actualizarán cada dos meses y que serán revisados por nuestro Comité Académico con el compromiso de hacer un retorno de todo lo recibido. Los docentes que a lo largo de 2020 publiquen un mínimo de 5 artículos recibirán un certificado acreditativo. El registro en esta acción es libre y gratuito y las entregas se harán a través de una plataforma Moodle para tener un control y las herramientas de evaluación adecuadas. Todos lo interesados puede registrarse desde hoy hasta el 31 de diciembre de 2019. Los datos que se solicitan son los necesarios para emitir, en caso de haberlo logrado, los certificados. Registro en: https://forms.gle/ssatywJomDsff2T27

La salud en el ámbito educativo debe de ir más allá, a lo recóndito de la construcción de una verdadera cultura alimentaria infantil, que repercuta en la identidad adulta de toda una generación y serie de generaciones. Una de las principales tareas es CREAR o REDEFINIR prácticas de alimentación más sensibles y con mayor significado en los niños y en la sociedad en general.

La incorporación de los comedores escolares dentro de las escuelas de tiempo completo sigue siendo un proyecto inacabado, y mucho más desorganizado, ajustado a las “normas” y políticas internacionales y sustentado en los Derechos de los niñas, niños y adolescentes, atrás de él se encuentra la visión real de la escuela mexicana como CENTRO DE CONTENCIÓN SOCIAL, ya que papá y mamá trabajan, y no se tiene quien cuide a los niños.

Ha sido un engaño oficialista en donde se ha hecho “trabajar” a los maestros ocho o más horas de jornada laboral, como todo obrero, sin dictar las bases de formación docente y formación a los padres de familia sobre la administración, asignación de personal calificado, materiales de apoyo, infraestructura (cocina-comedor-atención y distribución a los niños), insumos (despensa, alimentos perecederos y no perecederos, recetarios, ingesta, gas, agua, lácteos, fruta, carnes, verdura) y lo que conlleva. Un ejemplo clarísimo es la amarga cicatriz histórica de la guardería ABC y del Hospital Materno Infantil de Cuajimalpa.

Al comentar la temática de nuestro trabajo, la respuesta es asombrosa, han sido los maestros y los padres de familia la que le han hecho de arquitectos, proveedores, abastecedores, plomeros, electricistas, ingenieros civiles, especialistas en nutrición, médicos (hay que detectar a los niños de bajo peso y sobrepeso para una ingesta “adecuada”) y abogados, contadores y con competencias de informática y computación, ya que, ante una queja por enfermedad de la comunidad, la directora y las cocineras son citadas a mil instancias para justificarse; además de llenar diario formatos y reportes y firmar desde el que recibió la cebolla hasta el que se la comió y desechó, y por si fuera poco el responsable de la cocina lo tiene que subir a la “plataforma”. “Esto tan solo es un día, mañana hay que dar de comer...” menciona Blanca con resignación (ella es Directora de preescolar en la zona oriente del Municipio de Tlalnepantla y cuenta con un comedor)

¿Dónde queda espacio para trabajar por una cultura alimentaria?

La propuesta del proyecto se pierde en el abismo de la burocracia de forma irremediable, todavía se cree desde “arriba” que esta es la solución para la construcción de una Cultura alimentaria a través de la Educación. El eje rector de todos los programas no ha perdido la línea verticalista y autoritaria, y la informitis a través de formatos llenados con lo que se espera se informe, justifica el plan de gobierno en turno. No se enseña fuera del lineamiento, tampoco del código y mucho menos de la regla. Algunos maestros son desplazados de proyectos más sustentables, otros son señalados de no seguir las reglas y los más solo siguen indicaciones.

Después de dialogar largamente, explorar un poco lo que la norma marca, se hunde uno en un mundo de papel impresionante.

Qué escribir si todo el material que pudimos revisar se concentra en “Haz, haz, haz…” más no dice cómo, y cómo se convierte en sustentable… Pensamos que realmente el proyecto debiera de trabajar y educar a la “persona” por fuera y por dentro, es decir, aspectos que permiten una alimentación favorable: formas de alimentación, riesgos, enfermedades, que puede consumir la familia, qué comida consume y una sección muy poderosa de EXPERIMENTACIÓN con los alumnos uniendo aspectos curriculares de investigación y ciencia; y desde “dentro”: sería el razonar una práctica alimentaria, las creencias familiares en torno a lo que es una ingesta saludable, los valores a corto mediano y largo plazo que implican, los sentimientos: el sentirse bien, contento y satisfecho; las emociones: cómo la autoestima es más reconocida si se trabaja los aspectos de CUIDADOS PERSONALES Y SALUD, y las opiniones tan diversas que generan un tipo de práctica por una vida sana, con los mismos compañeros, con amigos, familiares y personas en común.

Creemos que los maestros y directivos debiésemos ser más inteligentes, y en ese afán de buscar nuevas formas de enseñanza y aprendizaje que tanto pide el discurso oficial y en medio de su propia crisis discursiva que parece interminable, formular desafíos cercanos a la realidad que den cauce y sentido al proyecto, esa sería una perspectiva de trabajo más real, menos volátil, menos agobiante, incorporando estrategias directivas y de administración propias y abiertas…y no necesariamente dependientes a la estadística estatal o nacional. Fuera del presupuesto de $7:00 a $15:00 la ración diaria a menos que contraloría nos confisque hasta la cebolla a la mitad que sobro, según para el día siguiente o vamos a la cárcel por malversación de fondos sociales.

Aquí viene lo bueno, en lo que pudimos platicar, terminamos hablando de la gran repercusión que sería esta cuestión de salud en cada estrato de los niveles educativos, ¿qué pasaría si todos nuestros chicos llegasen a educación superior con todo el bastión del poder cognitivo, emocional y de valores tan anhelado?... Han superado la condición social de ir “con hambre” a la escuela y aún así lograr el mejor rendimiento, nuestros padres así fueron a la escuela y algunas veces nosotras, por no decir que hoy en maestría, a veces las prisas y el cansancio nos obligan a llegar así a clase.

El gobierno sabe perfectamente que Cultura y Educación van de la mano, y sabe que el proyecto no se lleva a cabo al 100% y mientras no haya congruencia, el proyecto es uno más que pasa de manera emblemática como programa de gobierno PRI-AN. (Los que comen todos los días caviar y ostras del Japón)

Nuestra experiencia docente en preescolar, primaria, preparatoria, Licenciatura y lo que se hace como Centro de Maestros tan solo es abrir ligeramente una serie de pendientes históricos, con su bombardeo discursivo, con sus objetivos que en su momento fueron la moda y que hoy el mismo gobierno convierte en obsoletas, y que no ayuda a enfrentar las condiciones presentes que nos agobia, y no tan solo hablando de salud, sino de todas las problemáticas “actuales”.

Hemos ido correo tras correo para intercambiar opiniones, corrección de estilo y posibles incorporaciones de temas, sin querer tenemos mucho papel y mucho que mencionar. A lo mejor tenemos material para documentar la parte oficial, pero nos llama la atención que no hay mucho para documentar la parte de la realidad, podrían ser algunos estudios de caso, pero no con la metodología como tal. Sin embargo material que, junto con la reflexión en clase nos lleva a tener una referencia suficiente de que no se percibe la amenaza que hay detrás y se cree que se está actuando por los niños, por las comunidades y por el país.

Hay que convertir todo esto en un acto virtuoso.