25 de julio de 2022

Mixzaida Yelitza Peña Zerpa
Comunidad de Educadores de la Red Iberoamericana de Docentes.
Caracas, Venezuela

Escuelas por la Tierra es un programa que tiene como objetivo la incorporación de procesos de gestión ambiental y contenidos académicos para el desarrollo de competencias que promuevan el desarrollo sostenible. Busca orientar la acción de cada miembro de la comunidad escolar con la finalidad de integrar la Educación Ambiental de manera transversal e interdisciplinaria como una actividad regular en su planeación educativa.

¿Quién organiza el programa?

Educación Ambiental Mundial es un colectivo de organizaciones de la sociedad civil en México que cree en la Educación Ambiental para la Sostenibilidad. Fuerza principal para mitigar la emergencia climática en el mundo.

¿Quién puede participar?

En el Programa Escuelas por la Tierra pueden participar todas las escuelas de nivel básico, media superior, escuelas normales y universidades públicas o privadas de Latinoamérica.

¿En qué consiste el programa?

Las instituciones participantes deben presentar proyectos ambientales de diseño libre para sensibilizar, capacitar e impulsar a los miembros de su comunidad escolar. Crear soluciones a nivel local sobre el cambio climático, la pérdida de biodiversidad y en general, la crisis ambiental, con un enfoque de Desarrollo Sostenible y la Agenda 2030.

Este año 2022 no fue la excepción. En la primera ronda fueron seleccionados 104 jurados para evaluar 816 proyectos: 113 en proceso y 707 terminados. A cada uno le correspondía solo 8 proyectos. En comparación con la segunda ronda, cada jurado solo evaluaba 4 proyectos. Hasta llegar a la tercera ronda y selección final cuya premiación será realizada el 20 de julio de 2022 por medio de un evento hibrido.

Como jurada venezolana valoro la participación de los diferentes niveles educativos de México y otros países latinos. Incluso los preescolares han presentado proyectos que involucran a familias y comunidades aledañas al centro educativo.

En el caso del preescolar Rosario Castellanos ubicado en Hidalgo - México participaron 64 personas del sexo masculino y 74 del femenino. Una de las metas del proyecto involucra las prácticas ambientales relacionadas con la clasificación de desechos sólidos, es decir, la separación de la basura: orgánica e inorgánica (plástico y cartón). Posteriormente, buscaban nuevos usos en el campo agrícola, cotidiano y/o diversión.

Entre las aplicaciones agrícolas está la preparación de los residuos orgánicos en compost. Las evidencias que se comparten forman parte de las actividades donde participaron docentes, padres de familia y estudiantes (Ver fotos 1 y 2)

Fotos 1 y 2 Preescolar Rosario Castellanos. Fotos tomadas del proyecto

En comparación con el proyecto presentado por el preescolar OLMECA ubicado en el Estado de México, participaron 91 hombres y 105 mujeres. Las evidencias muestran el proceso llevado a cabo entre estudiantes y docentes participes en el respeto y promoción de políticas de sustentabilidad.

Gracias al esfuerzo, dedicación y compromiso de cada uno de los agentes escolares lograron mejoras tanto en el medio ambiente e institución educativa. Algunas de las metas: a) La reforestación de las áreas verdes de la escuela con arbustos y árboles frutales y b) recolección de residuos sólidos reciclables con el objetivo de generar recursos económicos propios para la escuela (ver foto 3 y 4)


Fotos 3 y 4. Preescolar OLMECA. Fotos tomadas del proyecto

El preescolar Julio Minjares Hernández ubicado en Hidalgo – México participaron 94 hombres y 91 mujeres. Los estudiantes sembraron semillas de cilantro, y pimiento morrón. Regaron sus geminados reutilizando botellas de jabón como regaderas. Además, dichos recipientes, previamente pintados y decorados con forma de gatos y conejos, fueron usados para sembrar una planta. No siendo suficiente, se implementaron los eco murales sobre los cuidados de la naturaleza (ve foto 4)


Fotos 4. Preescolar Julio Minjares Hernández. Fotos tomadas del proyecto

Algo común entre los proyectos presentados por los preescolares, esta la creación del huerto escolar con el fin de cosechar sus propios alimentos. Oportunidad de conocer no solo hortalizas, frutas y verduras sino el sentido de la sostenibilidad. Los niños y niñas conocen la naturaleza y trabajan en equipo con responsabilidad. Pueden desarrollar habilidades motrices que involucran plantar, remover la tierra y utilizar instrumentos con las manos como palas o regaderas.